“Sanando y Reconstruyendo”: Un encuentro de música, memoria y esperanza
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Nuestra Escuela de Música Desepaz se llenó de sonidos, palabras y muchas emociones. El concierto “Sanando y Reconstruyendo” reunió a nuestros estudiantes de los programas de Música Tradicional y Vientos en un espacio que nació de una necesidad profunda: hablar de lo vivido y encontrar consuelo tras el reciente terremoto.
Nuestra Escuela de Música Desepaz se llenó de sonidos, palabras y muchas emociones. El concierto “Sanando y Reconstruyendo” reunió a nuestros estudiantes de los programas de Música Tradicional y Vientos en un espacio que nació de una necesidad profunda: hablar de lo vivido y encontrar consuelo tras el reciente terremoto.
Más que una presentación, fue una mañana en la que familias, maestros y estudiantes pudieron reencontrarse y abrazarse a través del arte.
El poder de las palabras y la música
Los estudiantes de Vientos y Música Tradicional fueron los verdaderos protagonistas de una jornada atravesada no solo por los instrumentos, sino por la vulnerabilidad y la valentía. Días antes, los niños y jóvenes escribieron cartas sobre sus miedos, sus recuerdos, lo que cambió tras la emergencia y aquello que hoy valoran de otra manera.

Durante el concierto, la maestra Yahaira Mina leyó algunos de estos conmovedores fragmentos, mientras las marimbas, los saxofones, los metales y la percusión acompañaban cada sentimiento, demostrando que nuestra comunidad sigue encontrando razones para reunirse, crear y seguir adelante.
Lo que vivieron nuestras familias
El impacto de “Sanando y Reconstruyendo” resonó fuertemente entre los asistentes, quienes destacaron tanto el nivel musical como la importancia emocional del evento en estos momentos difíciles:
“Se ve el progreso… suenan muy bien, suenan coordinados, afinados. Me ha parecido muy bueno”. — J. Elvis Montaño, asistente al concierto.
“Son actividades que los niños realmente necesitan en este momento, ojalá que todos pudieran apreciar este tipo de actividades”. — Yesenia Mesa, asistente al concierto.
“Es muy bueno que se implementen en la ciudad de Cali… para que los jóvenes puedan tener una experiencia diferente y puedan avanzar en su proceso”. — Pablo Murillo, asistente al concierto.
“Hoy el evento fue hermoso, fue precioso. Se escucharon cosas divinas, la alegría de los niños, la alegría de los maestros se la contagian a uno como padre”. — Mayerli Murillo, madre y asistente al concierto.
Un agradecimiento a la comunidad
Seguimos enseñando, orientando y haciendo música después de días que no han sido fáciles. Sus voces hablan del proceso que hay detrás de cada presentación: estudiantes que crecen musicalmente, familias que acompañan ese camino y oportunidades que se abren a través de la formación artística.

Extendemos un profundo agradecimiento a la Alcaldía de Cali y a su Secretaría de Cultura por hacer posible la continuidad de estos espacios de formación, encuentro y creación para nuestros niños y jóvenes.
Esto también es la Escuela de Música Desepaz: escuchar lo que nuestros estudiantes son capaces de hacer y verlos crecer, sanar y reconstruir juntos.